viernes, marzo 19, 2004

DESESPERADA.

A veces, en momentos de deseperación, pedimos ayuda a alguien. Si tenemos suerte ese alguien nos brindará su ayuda sin pedirnos nada a cambio pero es muy posible, que tengamos que pagar un precio bastante alto.
Yo el otro día estaba desesperada. Tenía que entregar al día siguiente la memoria de las prácticas y no la tenía terminada. Le pedí ayuda a mi queridísima hermana. Ella vió la desesperación en mis ojos y me pidió que, a cambio de su inestimable colaboración, yo hoy la ayudará a vaciar un armario (un armario ENOOOOORME) para que ella pudiera meter allí sus cosas.
Ella cumplió su parte del trato. Yo entregue la memoria a tiempo, ahora me toca ponerme a vacíar el armario.
PD: Mi vecina ha considerado necesario poner el disco de Andy y Lucas a todo volumen. Esto no ayuda nada de nada.